viernes, 7 de noviembre de 2008

Y me falta la educacion.... ahhh y las pensiones!! preparense...

Deliencuencia... que estamos diciendo

Hoy vemos atroces crímenes por las razones más prosaicas, crímenes que motivados por mezquindades, o simplemente, por una mirada de reojo a un narcotraficante infantil, con el cerebro ya destrozado pero capaz de manipular un arma. Además de reincidencias sin fin, de delincuentes que son ya "profesionales" en el oficio

 

Cual es el origen de tanto crimen sin castigo o de las frustraciones de la población, e incluso, de la autoridad? La trampa que hemos caído proviene de un inefectivo sistema  de "pago social" del delincuente.

 

Las actuales penas que se aplican a un crimen están diseñadas en base al efecto que provocan en personas comunes y corrientes o bien gente que no hace del crimen una forma de vida, a nosotros (los increíblemente llamados /gíles/ por el delincuente) evidentemente, un solo día en la cárcel nos puede destrozar la vida, incluso si se trata de un error, un reportaje sobre algún crimen donde nuestro nombre aparezca sólo por alcance nos genera un problema mayor en la vida, en la del ciudadano honrado y corriente.

 

Así por el contrario los criminales de oficio y otros desde drogadictos hasta proxenetas, el /fantasma/ de la cárcel, no es mas que un espectro feliz, tipo /Gasparin/, ya que en algunos casos si es que llegan a ser encarcelados, esto no representa ni el mas mínimo de los castigos, equivalente a una amonestación cariñosa y amable de un Policía, al ciudadano común...

 

Así, el origen del deterioro social de la delincuencia encuentra un campo fértil para crecer y logar instalarse siendo muy difícil de remover.

 

Con esto no quiero decir que la responsabilidad social del "ciudadano común" sea inexistente, la inequidad de oportunidades reales, hace que el caldo de cultivo de delincuentes sea propicio en poblaciones marginales, o en familias consumidas por la droga, el alcohol etc.

 

Pero el objetivo aquí es puntualizar que los castigos del crimen están mal orientados, son inefectivos para quienes mas delinquen (en particular reincidentes), generan un incentivo perverso al crimen, no dan cuenta de la realidad social de los delincuentes infantiles, etc. son múltiple aspectos que no se cubren con leyes anacrónicas y cuya aplicabilidad ha generado puntos negros en las ciudades con cárceles atestadas, que lejos de regenerar un individuo apto para la vida social, generan solo mas delincuencia y son solo un feble detentivo para quién delinque a efectos diferentes a los de los delincuentes reincidentes y habituales. (El demente que cegado por celos, mata a su pareja no se pone a analizar si la cárcel es un lugar terrible o no… solo asesta el hachazo sin mas!)

 

Es momento que las autoridades actuales y futuras enfrenten el problema en un modo amplio y sin restricciones ideológicas, no voy a mencionar algunas ideas radicales que me tildarían de "nazi" pero esto no se resuelve con parches...

 

Lo curioso es que este tema, por la experiencia ya vivida, va a estar "actual por un largo periodo, ya sea que esto lo lean hoy o mañana siempre apuntara a lo mismo... (Sinceramente espero equivocarme y que esta idea quede anticuada!)